* 27 Planteles participaron en el desfile de gala.
Tlapacoyan, Ver.- Con motivo de los 152 aniversarios de la batalla de Texcalt se llevó acabó el desfile de gala donde participaron 27 Planteles educativos y el militares del 87 batallón de infantería con sede en Martínez de la Torre.
Posterior autoridades presenciaron el desfile de gala la cual estuvo encabezado por militares quienes dieron mayor realce al evento conmemorativo con el desfile de gala concluyendo sin incidentes.
HISTORIA:
La Batalla de Texcalt tuvo lugar el 22 de noviembre de 1865 durante la Segunda Intervención Francesa en México. Formó parte de la Toma de Tlapacoyan en la llamada Batalla de Tlapacoyan (1865) en donde El coronel Manuel Alberto Ferreraguanto en una Trinchera con solo 80 Soldados y 40 Voluntarios quienes se enfrentaron a 500 soldados extranjeros.
En el año de 1865, en el contexto de la segunda invasión francesa Tlapacoyan fue asediada por las fuerzas austriacas y finalmente ocupada. El 3 de agosto de 1865, el General Ignacio Alatorre, quien se encontraba al mando de las fuerzas republicanas, conformadas por alrededor de 600 hombres, entre los que se encontraban soldados y voluntarios, mandó al Coronel Manuel Alberto Ferrer al frente de 60 hombres para desalojar al enemigo, logrando el objetivo.
El 17 de noviembre de este año, Tlapacoyan era custodiada por 500 hombres, cuando los extranjeros realizaron un ataque con más de 2500 soldados. A pesar de la inferioridad numérica, el General Alatorre decidió perseguir al enemigo, sufriendo algunas bajas. El día 21 de noviembre, los invasores volvieron a la carga y los ciudadanos se unieron a la defensa, convocados por el alcalde Manuel Mendoza.
El asalto final ocurrió el día 22 de noviembre, a las seis de la mañana, cuando una fuerza de 3000 austriacos comenzaron el bombardeo a la ciudad. Las fuerzas imperialistas atacaron al mismo tiempo todas las trincheras y fueron apoderándose de cada una, entre ellas de trinchera de Texcatl, defendida por el Coronel Ferrer al mando de 80 soldados y 40 voluntarios. El general Alatorre, por su parte, emprendió la retirada, se detuvo en La Garita, donde lo alcanzaron 40 hombres y luego siguió hacia la hacienda El Jobo, donde se volvió a detener para continuar después hacia Ixtacuaco, donde permaneció por espacio de 26 días. En el camino a El Jobo envió un recado a Ferrer:
"Dígale a Ferrer que se defienda como pueda y que si muere en esta lucha yo me encargaré de decirle al mundo que murió como un héroe".
Ferrer era atacado por los cuatro costados, estaba casi al descubierto, porque la artillería enemiga emplazada en El Peñascal y la del camino de Teziutlán les habían derribado toda la defensa con que contaban.
Con desesperación vio Ferrer sucumbir a sus hombres uno por uno; Acuña, el valiente comandante cordobés, compañero de su infancia, el capitán de artillería López Limón y el subteniente Rodríguez del Batallón Llave, quienes hacían lo imposible, tratando de utilizar de la mejor manera el único obús que les quedaba.